Presentado públicamente el Plan de Impulso del Consumo Sostenible de la Ciudad de Madrid.

El pasado 17 la alcaldesa de Madrid y el Instituto Municipal de Consumo presentaban públicamente este Plan que pone el foco de atención en la transformación de nuestros estilos de vida y hábitos de consumo, de forma que nuestra manera de comprar contribuya positivamente a la democratización de la economía, favorezca otras formas de producción y distribución de bienes y servicios o fomente el desarrollo local. Esta debe ser una pieza en el complejo puzzle de medidas que deben ponerse en marcha para cambiar tanto nuestros imaginarios culturales, como la forma de satisfacer nuestras necesidades de forma que se conecte con otros planteamientos complementarios como la economía circular, la compra pública responsable, el cambio de modelo energético, un nuevo modelo productivo, la soberanía alimentaria o la fiscalidad verde.

Las administraciones públicas, como los motores económicos que son, tienen la responsabilidad de actuar de forma ejemplarizante. Sus prácticas de consumo deben facilitar la aparición o consolidación de fórmulas sostenibles y justas socialmente de resolver necesidades, evidenciando que es posible mantener el servicio y la calidad consumiendo menos y haciéndolo de otro forma. Las políticas públicas deben simultáneamente ofrecer acciones que permitan sensibilizar y formar a la ciudadanía sobre estas cuestiones, incorporar estas prácticas al funcionamiento cotidiano de la Administración Pública, así como apoyar las iniciativas ciudadanas de consumo sostenible que se están desarrollando, identificando aquellas de mayor éxito y apostando por su extensión, generalización y replicabilidad.

Este impulso al consumo sostenible permite legitimar otras opciones de compra (ecológica, comercio justo, de economía solidaria, banca ética…) y otras formas de comportamiento en los distintos ámbitos de nuestra vida como son la reutilización, la reparación de productos cotidianos, el uso compartido, la reducción en el consumo de bienes y servicios de uso habitual, el reciclaje…

Este Plan es fruto de un proceso participativo, mediante el cual más de cincuenta entidades especializadas en distintas temáticas (soberanía alimentaria, energía, comercio justo, banca ética, seguros éticos, ecoturismo, economía solidaria, cooperativas…) han definido los objetivos, los ámbitos de actuación y las propias acciones. Un documento generado mediante una dinámica colaborativa entre el Instituto Municipal de Consumo y el tejido asociativo, aprovechando los saberes acumulado del personal técnico municipal y los conocimientos basados en la experiencia de las personas implicadas en iniciativas ciudadanas, poniéndolos en diálogo con otros saberes expertos procedentes de la universidad o de otras ciudades. El Plan supone un ejercicio de coproducción de políticas públicas con la ciudadanía e incorpora algunas de las principales innovaciones sociales de la ciudad en materia de consumo sostenible.

La elaboración del Plan ha sido realizado por personas de las cooperativas Garúa e Idealoga.

El documento del Plan puede descargarse AQUÍ y un díptico de resumén.