12 Diciembre Seminario NAIA sobre falacias y sesgos en estadística.

Desde el seminario permanente NAIA de la Universidad Autónoma, dedicado a la investigación y formación en resolución de problemas morales, del que algunas personas de GARÚA forman parte; nos alegra invitaros a la próxima sesión sobre FALACIAS Y SESGOS EN ESTADÍSTICA.

En el mundo actual, una de las normas que se siguen es que aquello que no se puede medir no existe y de ahí que, cuando queremos tener conocimiento de diferentes situaciones sociales, se recurre al estudio de poblaciones, generalmente a través  de encuestas, de las que se extraen datos: el porcentaje de personas que votarían a un partido político , la media de horas de televisión al día… Estas son las “estadísticas”

No podemos dejar de mencionar el escepticismo que puede despertar una conclusión derivada de un resultado estadístico, con esa frase de “hay tres tipos de mentiras: mentiras, grandes mentiras y estadísticas” que popularizó Mark Twain atribuyéndola al político británico Benjamin Disraeli.

En alguna ocasión hemos podido oír cosas como «no dejes que los resultados te estropeen un buen artículo». No vamos a negar que el mundo sea como es y haya gente para todo; quien tenga reservas sobre las conclusiones o metodología de algún estudio, siempre puede hacer sus réplicas, que para eso se presentan los resultados de las investigaciones a la comunidad científica.

Sin embargo, la Estadística es una ciencia dotada de un método científico con un procedimiento riguroso que permite avanzar en el conocimiento y que va mas allá de ese producto que son las “estadísticas”  que en muchos casos están bastante denostadas.

La idea general es que esas estadísticas se pueden manipular y ponerse al servicio de determinados intereses y en cierta forma a veces es así, pero tratados los datos de forma rigurosa y en un contexto adecuado su validez no es discutible.

Una de las debilidades importantes podría ser nuestra formidable ignorancia y el uso deficiente que los humanos hacemos de la teoría de las probabilidades y de la estadística, como ha sugerido Stuart Sutherland.

Nos podemos plantear varias cuestiones:

  • ¿Qué diferencias existen entre la Estadística y las “estadísticas”?
  • ¿Son siempre subjetivas las presentaciones de resultados: tablas de frecuencias, gráficos…?
  • ¿Se puede extraer información diferente de los mismos datos?
  • ¿Es la ciencia, “neutral”?
  • Estudio de un caso concreto: indicadores de salud. ¿Cuáles conoce? ¿Cómo se calculan? ¿Cómo se eligen?

Este es el tema que abordaremos en la próxima sesión del Seminario Permanente: Falacias y sesgos en la argumentación moral. Martes, día 12 de diciembre, 16:30 a 18:00, Sala de Juntas, Facultad de Formación de Profesorado y Educación. UAM. Campus de Cantoblanco.

Las administraciones públicas, como los motores económicos que son, tienen la responsabilidad de actuar de forma ejemplarizante. Sus prácticas de consumo deben facilitar la aparición o consolidación de fórmulas sostenibles y justas socialmente de resolver necesidades, evidenciando que es posible mantener el servicio y la calidad consumiendo menos y haciéndolo de otro forma. Las políticas públicas deben simultáneamente ofrecer acciones que permitan sensibilizar y formar a la ciudadanía sobre estas cuestiones, incorporar estas prácticas al funcionamiento cotidiano de la Administración Pública, así como apoyar las iniciativas ciudadanas de consumo sostenible que se están desarrollando, identificando aquellas de mayor éxito y apostando por su extensión, generalización y replicabilidad.

Este impulso al consumo sostenible permite legitimar otras opciones de compra (ecológica, comercio justo, de economía solidaria, banca ética…) y otras formas de comportamiento en los distintos ámbitos de nuestra vida como son la reutilización, la reparación de productos cotidianos, el uso compartido, la reducción en el consumo de bienes y servicios de uso habitual, el reciclaje…

Este Plan es fruto de un proceso participativo, mediante el cual más de cincuenta entidades especializadas en distintas temáticas (soberanía alimentaria, energía, comercio justo, banca ética, seguros éticos, ecoturismo, economía solidaria, cooperativas…) han definido los objetivos, los ámbitos de actuación y las propias acciones. Un documento generado mediante una dinámica colaborativa entre el Instituto Municipal de Consumo y el tejido asociativo, aprovechando los saberes acumulado del personal técnico municipal y los conocimientos basados en la experiencia de las personas implicadas en iniciativas ciudadanas, poniéndolos en diálogo con otros saberes expertos procedentes de la universidad o de otras ciudades. El Plan supone un ejercicio de coproducción de políticas públicas con la ciudadanía e incorpora algunas de las principales innovaciones sociales de la ciudad en materia de consumo sostenible.

La elaboración del Plan ha sido realizado por personas de las cooperativas Garúa e Idealoga.